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Mater Christi, Meditaciones Diarias | por Emilio Castrillón Hernández

  • Meditación del día:

Buenos días

Comienza hoy la Novena en honor de Nuestra Señora la Virgen del Rosario que os invito a comenzar, pues bien sabéis que además de Celebrar su Fiesta el día 7 de octubre, todo el Mes de Octubre está dedicado al Santo Rosario, razón por la que es llamado el Mes del Rosario.
Si alguno quisiera hacer la Novena y no tuviera textos y oraciones para seguir su ejercicio diario, rece cada día el Santo Rosario y exprese sus deseos y ofrecimientos a la Santísima Virgen, que con esto será suficiente para honrarla y recibir de Ella su Amor y sus gracias.

Pasando a la cuestión que hoy quería comentar, es en base a un Proverbio Ruso que hace tiempo conocí: "¡Caer está permitido! ¡Levantarse es obligatorio!”.
El "caer” se ha de entender en el sentido más amplio del término, pues hay muchas causas y razones por las que la persona puede sentirse ‘caer’, tanto moralmente como físicamente según sea la causa.
Cierto es que hay muchas caídas que pueden ser comprensibles, lo que invita a ayudar a las personas que las sufren, pero también hay otras caídas que responden a la voluntad de la persona, agravando sus consecuencias y que hace más difícil la comprensión y ayuda.
En todo caso, de cualquier caída sí que es importante seguir el Proverbio: ¡Levantarse es obligatorio!, tanto por el esfuerzo propio que cada persona debe hacer de sus propias caídas, como la ayuda que se puede prestar a aquellos que cayendo no tienen fuerzas por sí para levantarse, por debilidad, por falta de voluntad u otras múltiples razones que se pueden dar o que se dan de hecho. A veces la vida de las personas es muy compleja.

Será bueno reflexionar sin ninguna resistencia acerca de las propias ‘caídas’, identificando bien sus motivos y así poder llegar a alguna buena conclusión de acción propia, o para pedir la ayuda a quien pueda prestarla; siempre la humildad será una buena compañera para demandar el apoyo que se necesite.
También, de esta reflexión puede surgir el darse cuenta que se puede prestar alguna ayuda a personas cercanas, que ‘caen’ con frecuencia, incluso que viven ‘caídas’ y a las que se les puede prestar alguna ayuda para esa ‘obligación’ de levantarse.
Todo menos estar con los brazos cruzados.

Ya llega mi petición de que reces a María, nuestra Madre y nuestra Guía, por todas las necesidades de los Hermanos. AMÉN.

Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid - España



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